
¿Por qué cuando alguien ha errado o ha tenido que hacer cosas que en su interior no aprobaban huyen de Dios? La vida no es fácil y Dios lo sabe bien. No sólo una vez nos perdonarÃa, sino Él dijo, setenta veces cien, que es lo mismo que decir que perdonarÃa siempre.
También nos dijo que "si nosotros siendo malos, no éramos capaz de dar una piedra a nuestros hijos si tenÃan hambre, con mucha más razón, Dios siempre nos atenderÃa y cuidarÃa de que nada nos faltase...."
Y tampoco debemos olvidar la Parábola del hijo pródigo, que nos habla de un padre con dos hijos. Uno de ellos, era juerguista y descuidado. El otro, le ayudaba y miraba por su hacienda y por la salud de él y de su padre.
El hijo descuidado, se fue y se gastó todo lo que tenÃa. El padre, pedÃa cada dÃa a Dios que lo cuidara y que lo hiciera regresar a casa.
Un dÃa, el padre vió a lo lejos como venÃa un hombre, que al ir acercándose, lo reconoció como el hijo que tantos desvelos le estaba causando. Fue tal la alegrÃa que invadió el corazón de aquel buen hombre, que corrió a abrazar a su hijo e indicó que se preparara una fiesta por todo lo alto, para celebrar el regreso de aquel hijo pródigo.
El hijo responsable, se sintió francamente molesto por las atenciones de su padre hacia su hermano, que no habÃa hecho nada más que gastar sus bienes, sin preocuparse de su casa, su familia y su futuro.
En cuanto tuvo ocasión, el bien hijo habló con su progenitor y le dijo: "-¿Por qué toda esa alegrÃa por el hijo que tanto le habÃa hecho sufrir, cuando por él, que siempre estuvo pendiente y sacrificado, jamás habÃa hecho signo de sentirse contento?
-El padre contestó-: -Este hijo que me ha regresado, creà que lo habÃa perdido para siempre y ha vuelto arrepentido por lo que ha hecho. Es más, el detalle de recibirlo con los brazos abierto, ha hecho que medite y se de cuenta de lo injusto y poco considerado que ha sido con nosotros. Contigo hijo mÃo, no he tenido la necesidad de celebrar nunca mi alegrÃa, porque siempre has sido luz e ilusión para mi corazón....
El buen hijo, comprendió enseguida al padre y compartió con todos la satisfacción de haber recobrado a su hermano.









