Búsqueda blog.com.es

  • Nunca es tarde para regresar

    mma

    ¿Por qué cuando alguien ha errado o ha tenido que hacer cosas que en su interior no aprobaban huyen de Dios? La vida no es fácil y Dios lo sabe bien. No sólo una vez nos perdonaría, sino Él dijo, setenta veces cien, que es lo mismo que decir que perdonaría siempre.
    También nos dijo que "si nosotros siendo malos, no éramos capaz de dar una piedra a nuestros hijos si tenían hambre, con mucha más razón, Dios siempre nos atendería y cuidaría de que nada nos faltase...."
    Y tampoco debemos olvidar la Parábola del hijo pródigo, que nos habla de un padre con dos hijos. Uno de ellos, era juerguista y descuidado. El otro, le ayudaba y miraba por su hacienda y por la salud de él y de su padre.
    El hijo descuidado, se fue y se gastó todo lo que tenía. El padre, pedía cada día a Dios que lo cuidara y que lo hiciera regresar a casa.
    Un día, el padre vió a lo lejos como venía un hombre, que al ir acercándose, lo reconoció como el hijo que tantos desvelos le estaba causando. Fue tal la alegría que invadió el corazón de aquel buen hombre, que corrió a abrazar a su hijo e indicó que se preparara una fiesta por todo lo alto, para celebrar el regreso de aquel hijo pródigo.
    El hijo responsable, se sintió francamente molesto por las atenciones de su padre hacia su hermano, que no había hecho nada más que gastar sus bienes, sin preocuparse de su casa, su familia y su futuro.
    En cuanto tuvo ocasión, el bien hijo habló con su progenitor y le dijo: "-¿Por qué toda esa alegría por el hijo que tanto le había hecho sufrir, cuando por él, que siempre estuvo pendiente y sacrificado, jamás había hecho signo de sentirse contento?
    -El padre contestó-: -Este hijo que me ha regresado, creí que lo había perdido para siempre y ha vuelto arrepentido por lo que ha hecho. Es más, el detalle de recibirlo con los brazos abierto, ha hecho que medite y se de cuenta de lo injusto y poco considerado que ha sido con nosotros. Contigo hijo mío, no he tenido la necesidad de celebrar nunca mi alegría, porque siempre has sido luz e ilusión para mi corazón....
    El buen hijo, comprendió enseguida al padre y compartió con todos la satisfacción de haber recobrado a su hermano.

  • EL PODER DE LA ORACIÓN

    MMA

    Dios sólo da tres respuestas a las oraciones:
    Podrás estar pasando por momentos difíciles ahora pero Dios, se está preparando para bendecirte de una forma que tu ni siquiera puedes empezar a imaginar.

    "Si“
    "Todavía no“
    "Yo he pensado en algo mejor para ti.

    Mis instrucciones fueron que se lo muestre a las personas a las que yo quisiera que Dios bendiga y yo te he escogido a todo el que se pare a leerlo.
    El poder de la oración es increíble, y la oración es uno de los mejores regalos que podemos recibir. No tiene ningún costo, pero si muchas recompensas.
    ¡¡Continuemos orando los unos por los otros!!
    Aquí tienes una oración:
    Señor y Padre Celestial, hoy por la mañana mi cama estaba calentita y no me quería despertar, no me quería levantar, me quería quedar ahí, sin tener que preocuparme por nada, pero, entonces recordé que no debería hacerlo, porque existen millones de personas, que quisieran estar en mi lugar. Levantarse y tener a donde ir, esas personas no tienen que comer no tienen con qué vestirse.
    Hoy Padre mío, agradezco la noche maravillosa, por el cobertor que me calienta, por los alimentos que he podido disfrutar, por un día más de trabajo y principalmente por un día más de vida.
    Bendice Señor Jesús a mis amigos y a mis enemigos, porque también ellos necesitan de ti. Bendice señor a los amigos que están leyendo este mensaje. Yo bendigo a aquel que me lo dió a conocer.
    Padre, yo te ruego que bendigas a mis amigos y a mi familia, Muéstrales una revelación de tu poder y amor. En el nombre de Jesús. Amén.
    Así sea.

  • title-4692173

    m
    ESCRITURA

    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo. ¡y qué angustia hasta que se cumpla! ¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división. En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra».

    Comentario:
    Se nos presenta a un Jesús impaciente, donde le gustaría ver el mundo ardiendo en AMOR, CARIDAD y VIRTUD. ¡Ahí es nada! Tenía que pasar por la prueba del bautismo, es decir, de la cruz y ya quería que hubiera pasado todo
    ¿Naturalmente! Jesús tenía grandes planes y un gran mandato de su PADRE y quería verlos realizados lo antes posible.
    ¡Ten grandes deseos! ¡Apunta bien alto! Busca la perfección y demuéstralo con tus obras. Hay que aspirar a lo máximo sin preocuparnos el esfuerzo que ello nos puede costar. Si dices se acabó, estoy hart@..., estás perdid@. Hay que seguir siempre hacia delante, continuar siempre, avanzar cueste lo que cueste. No te complazcas contigo, ponte siempre alguna pega, que te haga seguir perfeccionándote, porque en el momento que te gustes, te estancarás y ya no examinarás lo que te gustaría alcanzar. Hay que decir como dijo Jesús «¡Qué angustia hasta que se cumpla!».

  • ACÉPTALO

    ACÉPTALO…
    Alguien siempre va a ser más inteligente y su casa será más grande que la tuya.
    Conducirán un mejor coche y sus hijos serán mejores en la escuela.
    Sus parejas quizás sean más manitas y arreglaran más cosas en la casa y no dejarán la ropa tirada en el baño.
    Su trabajo será menos pesado y mejor pagado.
    Sus amigos serán más divertidos y sus vecinos más consientes.
    Acéptalo, siempre habrá alguién mejor y peor que tú… SIEMPRE
    PERO… La mujer más bonita del mundo puede tener el infierno dentro de su corazón.
    Y la que tiene el mejor puesto de trabajo, tal vez no puede tener hijos.
    La mujer más rica que conoces (la que tiene el coche, la casa y la ropa que tu quieres), puede que esté desoladamente sola.
    Acéptalo, siempre desearás tener lo que otros tienen y alguien siempre deseará tener lo que tú tienes
    ASI QUE ÃMATE!!!
    Ama la persona que eres en este momento.
    Di a ti misma: "estoy demasiado bendecida para estar estresada".
    ACÉPTALO…
    ¡¡¡ERES REALMENTE INCREIBLE!!!
    Seguro que eres una excelente amiga…
    Una maravillosa madre…
    Una buena hija o fabulosa esposa…
    ¡¡¡Seguro que eres una mujer increible!!!
    QUIÉRETE Y CUÃDATE SIEMPRE!!!

  • REPASEMOS E IMITEMOS

    MMARIA

    En aquel tiempo, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos. Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios». Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús. Jesús se volvió, y al ver que le seguían les dice: «¿Qué buscáis?». Ellos le respondieron: «Rabbí —que quiere decir, “Maestroâ€â€” ¿dónde vives?». Les respondió: «Venid y lo veréis». Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con Él aquel día. Era más o menos la hora décima. Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús. Éste se encuentra primeramente con su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías» —que quiere decir, Cristo—. Y le llevó donde Jesús. Jesús, fijando su mirada en él, le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas» —que quiere decir, “Piedraâ€.

    COMENTARIO:
    Las circunstancias de la vocación de los primeros discípulos de Jesús. Para prepararse ante la venida del Mesías, Juan y su compañero Andrés habían escuchado y seguido durante un tiempo al Bautista. Un buen día, éste señala a Jesús con el dedo, llamándolo Cordero de Dios. Inmediatamente, Juan y Andrés lo entienden: ¡el Mesías esperado es Él! Y, dejando al Bautista, empiezan a seguir a Jesús.
    Jesús oye los pasos tras Él. Se gira y fija la mirada en los que le seguían. Las miradas se cruzan entre Jesús y aquellos hombres sencillos. Éstos quedan prendados. Esta mirada remueve sus corazones y sienten el deseo de estar con Él: «¿Dónde vives?» le preguntan. «Venid y lo veréis» les responde Jesús. Los invita a ir con Él y a mirar, contemplar.
    Van, y lo contemplan escuchándolo. Y conviven con Él aquel atardecer, aquella noche. Es la hora de la intimidad y de las confidencias. La hora del amor compartido. Se quedan con Él hasta el día siguiente, cuando el sol se alza por encima del mundo.
    Lo esencial es dejarse mirar por Jesús, ir y ver dónde se aloja, estar con Él y compartir. Y, después, anunciarlo para que todos lo conozcan y todos sigan sus pasos.

  • REPASANDO LAS ENSEÑANZAS DE JESÚS

    MMARIA

    Bajando Jesús del monte con ellos, sus discípulos le preguntaron: «¿Por qué, pues, dicen los escribas que Elías debe venir primero?». Respondió Él: «Ciertamente, Elías ha de venir a restaurarlo todo. Os digo, sin embargo: Elías vino ya, pero no le reconocieron sino que hicieron con él cuanto quisieron. Así también el Hijo del hombre tendrá que padecer de parte de ellos». Entonces los discípulos comprendieron que se refería a Juan el Bautista.

  • Llanto por Jerusalén

    MMARIA

    Las Escrituras día a día

    En aquel tiempo, Jesús, al acercarse a Jerusalén y ver la ciudad, lloró por ella, diciendo: «¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos. Porque vendrán días sobre ti, en que tus enemigos te rodearán de empalizadas, te cercarán y te apretarán por todas partes, y te estrellarán contra el suelo a ti y a tus hijos que estén dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has conocido el tiempo de tu visita».

    Comentario:
    Jesús lloró por la suerte de la ciudad escogida, que no había ni ha reconocido aún la presencia de su Salvador. Conociendo las noticias que se han dado en los últimos tiempos, nos resultaría fácil aplicar esta lamentación a la ciudad que es —a la vez— santa y fuente de divisiones. Pero también se puede referir al pueblo elegido como Pueblo de Dios.

  • TRATADO DE FE

    MMARIA

    Repasando las escrituras día a día:

    Un día, de camino a Jerusalén, Jesús pasaba por los confines entre Samaría y Galilea, y, al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia y, levantando la voz, dijeron: «¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!». Al verlos, les dijo: «Id y presentaos a los sacerdotes».

    Y sucedió que, mientras iban, quedaron limpios. Uno de ellos, viéndose curado, se volvió glorificando a Dios en alta voz; y postrándose rostro en tierra a los pies de Jesús, le daba gracias; y éste era un samaritano. Tomó la palabra Jesús y dijo: «¿No quedaron limpios los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios sino este extranjero?». Y le dijo: «Levántate y vete; tu fe te ha salvado».

    Comentario:

    Con un poco de imaginación, cada uno de nosotros puede reproducir la imagen de los marginados de la sociedad, que tienen nombre como nosotros: inmigrantes, drogadictos, enfermos de sida, gente en el paro, pobres... Jesús quiere restablecerlos, remediar sus sufrimientos, resolver sus problemas; y nos pide colaboración de forma desinteresada, gratuita, eficaz... por amor.

  • SÃBADO 3 DE NOVIEMBRE DE 2007

    MMARIA

    Repasando las escrituras día a día

    Un sábado, sucedió que, habiendo ido Jesús a casa de uno de los jefes de los fariseos para comer, ellos le estaban observando. Notando cómo los invitados elegían los primeros puestos, les dijo una parábola: «Cuando seas convidado por alguien a una boda, no te pongas en el primer puesto, no sea que haya sido convidado por él otro más distinguido que tú, y viniendo el que os convidó a ti y a él, te diga: ‘Deja el sitio a éste’, y entonces vayas a ocupar avergonzado el último puesto. Al contrario, cuando seas convidado, vete a sentarte en el último puesto, de manera que, cuando venga el que te convidó, te diga: ‘Amigo, sube más arriba’. Y esto será un honor para ti delante de todos los que estén contigo a la mesa. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado».
    oment

    COMENTARIO:

    Jesús dice con palabras lo que Él es y lo que lleva en su corazón: no busca ser honrado, sino honrar; no piensa en su honor, sino en el honor del Padre. No piensa en Él sino en los demás. Toda la vida de Jesús es una revelación de quién es Dios: “Dios es amorâ€.

  • Viernes 2 de noviembre de 2007

    MMARIA

    Repasando las Escrituras día a día.

    Viernes 2 de noviembre de 2007:

    (Lc 23,33.39-43): Cuando los soldados llegaron al lugar llamado Calvario, crucificaron allí a Jesús y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Uno de los malhechores colgados le insultaba: «¿No eres tú el Cristo? Pues ¡sálvate a ti y a nosotros!». Pero el otro le respondió diciendo: «¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena? Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio, éste nada malo ha hecho». Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino». Jesús le dijo: «Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso».

    COMENTARIO:

    El texto del Evangelio de Hoy, evoca el hecho más fundamental del cristiano: La muerte y resurrección de Jesús. Hagamos nuestra, hoy, la plegaria del Buen Ladrón: «Jesús, acuérdate de mí»

  • JUEVES 1 DE NOVIEMBRE DE 2007

    MMARIA

    Repasando los textos de las Escrituras día a día

    Jueves 1 de noviembre de 2007

    En aquel tiempo, viendo Jesús la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos».

Pie de página:

El contenido de esta web pertenece a una persona privada, blog.com.es no es responsable del contenido de esta web.